El muchacho no daba credito a lo que veia. La joven druida volava hacia atras tras recibir la espantosa explosion magica. Unos segundos antes de precipitarse por el vortice negro unos ojos blancos y muertos miraron al joven. El chico se abalanzo para agarrarla pero tropezo y callo de rodillas. Undido en lagrimas, no se inmuto cuando unos grandes brazos lo rodearon y lo llevaron a traves de las ruinas de Hetchlass. El no se dio cuenta, pero sus compañeros lucharon con dificultad para salir de alli. Y lo consiguieron por suerte, pues el anciano mago consigui abrir un portal que los llevó a varias horas de camino de las ruinas. Cuando el muchacho se sento junto a un arbol, unos ojos amarillos lo atrajeron hacia el y lo inudó con un ardiente abrazo lleno de miedo y dolor. Al poco consiguió calmarse, y una anciana voz se le acerco y le dijo :
-Criffer---muchacho, mirame. Ya no se puede hacer nada, a muerto.- La voz del anciano sonaba rota y dolorida-
Criffer solto un desgarrador grito, grito que imploraba muerte.
-Criffer---muchacho, mirame. Ya no se puede hacer nada, a muerto.- La voz del anciano sonaba rota y dolorida-
Criffer solto un desgarrador grito, grito que imploraba muerte.
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