Criffer corria entre sombras y oscuridad. Un largo tunel sin aparente final se extendia asta mas hayá de la vista del muchacho. Sus pies solteaban solo con su instinto piedras y raices, asta que topo con una gran roca con uno de sus hombros. El muchacho calló al suelo.
Cabreado y cansado, gritó. De sus manos surgio una voluta de luz mortecina. La Oscuridad se tragaba toda luz, y correr no servia para nada. El chico cerro los ojos, y su mente empezó a recorrer las gritas de aquella cueva. Sin dudar, empezó a caminar lentamente, sin tropezar cin rozar una sola piedra o una raiz. Criffer caminó así durante largos minutos, y paró en seco. Se giró a su derecha y puso una mano sobre la pared. De esta surgio una luz leve, y un pequeño trozo de la pared desapareció, dando lugar a un tunel, que caia a un inmensio pozo negro. Sin tibutear Criffer se lanzó a vacio.
Cuanto tiempo pasó cayendo al vacio, quien sabe, pero en un momento, una magia misteriosa empezó a retener la caida del Heroe y lo posó levemente en el suelo. Al tocar con el pie la tierra, se hizo la luz, una serie de antorchas ilumnaron el paso, un viejo puente de madera a traves de un lago de oscuras aguas. Al otro lado, un gran espacio cabado en la roca, como otra cueva dentro de aquella caberna.
Su interior era asombroso. Cientos de cristales de colores decoraban la sala, todos brillaban con luz propia, todos parecian vivos, y parecia llamar al chico. Y entre ellos, una figura se movia, caminaba lentamente, y se acercaba al muchacho. Mas increible era ella, pues se trataba de una mujer. Era alta, y su melena ondulada le llegaba por la cintura. Su piel, oscura y grisacea, brillaba ligeramente. Sus ojos eran de color de la tierra, sus labios finos y oscuros. Pero lo misteriosos de ella, era una hermosa piedra en su frente. Esta, cambiaba de luz tan rapido como Criffer parpadeaba, y parecia como si todos los cristales de la sala se nutrieran de la luz que esta despedia.
Cuando la mujer estube enfrente de Criffer, se hacerco a su frete y la beso, y dijo:
-Te estaba esperando, tu que eres el Ultimo. Ven, hay mucho por hacer.
-Tu...Tham...¿ Thamarill ?
-La misma. La misma que te ha guiado asta aqui. Vamos- Indicando con su cabeza una dirrecion.
Y a paso tranquilo, y con Criffer siguiendola, se perdieron en la infinidad de las cavernas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario