lunes, 3 de septiembre de 2012

Nombres


-Quitate la capucha y quizas te diga mi nombre.
Lobrego sonrió levemente bajo su capucha. Una brisa de aire levantó su capa levemente.
-No estás en posicion de pedir nada- Dijo el -.
El encapuchado dejó de estarlo. Su faz, blanquecina y maltratada, con aquel brillo azulado propio de alguien tan maldito y atacado por la magia. El hombre quedó aterrado, en ese momento deseaba no estar tan cansado y con las manos atadas, desearia tener una espada de plata en las manos para atravesar a ese espectro y suplicar a toda Deidad Divina existente que acabasen con esa no-vida inmediatamente. Pero no podia, no podia hacer nada, estaba a su merced.
-Dime tu nombre, es la ultima vez que te lo digo.- La voz del no-muerto retumbó en la cabeza del hombre apresado -.
El miedo lo invadió, su mente empezó a corromperse mientras su cuerpo temblaba, aterrado.
-¡ Jamas ! - grito como si su vida le fuese en ello - ¡ Jamas, te digo !
¡ Matame ¡ ¡ Antes la muerte que darle mi nombre a un engendro como tu ! No dejaré que me utilices como quieras...-Empezó a llorar-Matame..por favor...te piedad...
Lobrego paseaba a su alrededor mientras gimoteaba y suplicaba.
Se paró frente a el y lo miró a los ojos. Los ojos de alguien que espera a la muerte, los ojos de un hombre que se ha vuelto cobarde, los ojos de un hombre temeroso por su nombre. A su vez, los ojos de Lobrego no mostraban nada mas que hielo. La Escarcha que corria por su cuerpo inundaba las cuencas de sus ojos, y en su interior, una pupila negra lo observaba todo.
-Dime humano, ¿ temes a la muerte ?-Dijo dándole la espalda-
-Temo mas por mi nombre y mi alma. La muerte es mas fácil si sabes que esas dos cosas están a salvo.-
Una ráfaga de aire levantó la capa de Lobrego, mostrando una larga funda de espada. La funda negra como los ojos de su dueño, se movió levemente mientras la hoja de hielo y sombra rasgaba el aire al ser blandida. Lóbrego oía al desdichado rezar a sus dioses. Pero no serviría de nada rezar.
-Conde de Gish, hijo de Rálot, que tus dioses se apiaden de ti. Descansa en paz.-Dijo a la vez que se ponia a la derecha del hombre.
El tiempo pareció realentizarse para el Conde mientras veia la hoja maldita alzarse sobre el. El viento arrastraba olor a tierra mojada y lluvia.
Cuando su cabeza rodó entre las hojas del suelo Lóbrego enfundó a Sombra Nívea. Mirando al Conde, alzó su mano derecha y su cuerpo comenzó a arder bajo unas llamas purpuras.
El no-muerto miró hacia el cielo, entre los arboles. Había empezado a llover. Comenzó a caminar, y sus pasos se perdieron en las sombras profundas del bosque.

El nombre de nadie.

El encapuchado miró a la muchacha y dijo:
-Llamame, grita mi nombre. Cuando tengas miedo, cuando estes en peligro, cuando necesites ayuda. Cuando quieras compartir tu comida, un secreto, tu dicha. Si quieres ofrecer tu cuerpo y tu amor a alguien. Llámame. Mi nombre hará eco en todos los rincones del mundo y apareceré ahi donde estes para hacer lo que me pidas. Te lo juro por mi espada y por mi vida.
-Pero...¿ quien sois ?. ¿ Como os llamais, ser ?
El encapuchado dejó ver unos dientes blancos y rectos mientras sonreia.
-No soy caballero pequeña. Pero mi palabra vale mucho mas que la de uno de ellos. Y a las preguntas ya teneis respuesta. Lo sabes. Abre los ojos.

Los bosques de Faloian


Una tarde gris, de uno de esos ciclos lunares en los que tanto llueve, que tanto frío hace, que el viento me obliga a bailar, que me siento...¿...viva...?
Dama gris de mortecina piel, tus labios de seda, color de la hiel. Quebradizo tu pelo, aguarda la sonrisa de la muerte, caminante entre cadáveres y arboles, te encomendamos nuestra suerte...
Los viajantes cantan siempre que pasan por estas tierras. Sus voces me suplican perdón, con temor e ignorancia. ¿ Quien creerán que soy ? ¿ Muerte ? No mis pobres almas baldías, no. Una vez mas, los miro pasar, pero hoy tampoco me apetece saludar a los caminantes, y ver como huyen despavoridos. sonrisa de hielo, ojos de can infernal, mi pelo envuelve un rostro muerto. ¿ Tan descuidada estoy ? Es cierto que casi no siento el frió, que mis labios añoran el calor, que mis ojos ven mas allá de lo humano, pero...¿ soy un monstruo ? Quizás... quizás lo sea.
Hay de los que me llaman ghasid, pero mi ignorancia me lleva a desconocer ese nombre. Quizás no sea mas que un espectro, o estoy muerta.
Hoy el sol no quiere salir. Y creo que queda poco para que asome la Luna. Ayer oí a un grupo que decía, que un pueblo cercano serian las fiestas del reino, que todos irían disfrazados, con mascaras, bebidos...¿ Podria, tal vez caminar entre ellos sin que nadie lo notase ?
En mi mente solo ronda la remota idea de caminar entre aquellos...mas vivos que yo.

Nostalgia Malva

Mi vida era insulsa. Demasiado para una persona normal. Demasiado para un guerrero como yo. Ningun caballero de Nerrend, por mucho bien que hiciese a nuestro pueblo, desearia la paz que existe en nuestras tierras. Nuestra patria, fuerte y orgullosa, disfruta de la guerra, de la sangre y del hedor dela muerte. Los guerreros de las tierras ansiaban guerra, pero esperaban pacientes, yo sin embargo, perdí la paciencia.
Tras varias semanas de viaje, escuché en una taberna de una leyenda sobre una flor, planta cuyos petalos jamas se habian abierto, por que se decia que la flor era infeliz. Situada en una de las cimas mas altas de las cordilleras de Izil Lutt, las tierras de los wargs, una corona de hielo protegia dicha flor.
Meses despues encontré la flor. Una flor preciosa, de colores purpuras y de textura critalina, parecia brillar con luz propia, pero estaba cerrada. Desde aquel dia, busco la manera de abrir la Nostalgia Malva. He provado dando muerte a decenas de personas, poniendola junto a los mas bonitos arroyos y lagos, la he llevado al mar. He cruzado abismos, narrado historias, cantado y tocado las mas tristes serenatas, pero mi bella flor, sigue triste.

El cristal de la Vida

Criffer corria entre sombras y oscuridad. Un largo tunel sin aparente final se extendia asta mas hayá de la vista del muchacho. Sus pies solteaban solo con su instinto piedras y raices, asta que topo con una gran roca con uno de sus hombros. El muchacho calló al suelo.
Cabreado y cansado, gritó. De sus manos surgio una voluta de luz mortecina. La Oscuridad se tragaba toda luz, y correr no servia para nada. El chico cerro los ojos, y su mente empezó a recorrer las gritas de aquella cueva. Sin dudar, empezó a caminar lentamente, sin tropezar cin rozar una sola piedra o una raiz. Criffer caminó así durante largos minutos, y paró en seco. Se giró a su derecha y puso una mano sobre la pared. De esta surgio una luz leve, y un pequeño trozo de la pared desapareció, dando lugar a un tunel, que caia a un inmensio pozo negro. Sin tibutear Criffer se lanzó a vacio. 
Cuanto tiempo pasó cayendo al vacio, quien sabe, pero en un momento, una magia misteriosa empezó a retener la caida del Heroe y lo posó levemente en el suelo. Al tocar con el pie la tierra, se hizo la luz, una serie de antorchas ilumnaron el paso, un viejo puente de madera a traves de un lago de oscuras aguas. Al otro lado, un gran espacio cabado en la roca, como otra cueva dentro de aquella caberna. 
Su interior era asombroso. Cientos de cristales de colores decoraban la sala, todos brillaban con luz propia, todos parecian vivos, y parecia llamar al chico. Y entre ellos, una figura se movia, caminaba lentamente, y se acercaba al muchacho. Mas increible era ella, pues se trataba de una mujer. Era alta, y su melena ondulada le llegaba por la cintura. Su piel, oscura y grisacea, brillaba ligeramente. Sus ojos eran de color de la tierra, sus labios finos y oscuros. Pero lo misteriosos de ella, era una hermosa piedra en su frente. Esta, cambiaba de luz tan rapido como Criffer parpadeaba, y parecia como si todos los cristales de la sala se nutrieran de la luz que esta despedia.
Cuando la mujer estube enfrente de Criffer, se hacerco a su frete y la beso, y dijo:
-Te estaba esperando, tu que eres el Ultimo. Ven, hay mucho por hacer.
-Tu...Tham...¿ Thamarill ?
-La misma. La misma que te ha guiado asta aqui. Vamos- Indicando con su cabeza una dirrecion.
Y a paso tranquilo, y con Criffer siguiendola, se perdieron en la infinidad de las cavernas.

Muerte

Escucha mis palabras, pues seran lo ultimo que oigas.
Te he seguido de una punta a otra del mundo. He mentido, robado, asesinado, para encontrarte. He aprendido a valerme de mi mismo, de mi acero, y de mi magia, para llegar asta ti. He dado a muerte a tantas personas, que cientos de caras, todas ellas suplicantes, se reflejan en mis pupilas. He odiado y gritado tu nombre en las mas altas cumbres, he llorado y maldecido por mi vida en las mas oscuras esquinas, pero ahora, ahora es mi momento. Despues de todo ello, y mucho, muchisimo mas, estas aqui, llorando, suplicando, sufriendo de dolor. ¿ Es agradable sentir el gelido aliento de la muerte ? Gracias a ti, yo lo tube en mi nuca hace muchos años, pero yo soy mucho mas que tu, y sobreviví, y lo hice, solo para verte en este estado, y darte muerte. Mi alma no tendrá el perdon de los Cuatro, pero la tuya tampoco, y eso me complace mucho mas que oir como suplicas por tu vida.

El canto de las sirenas

Criffer, Beghuil y Kutzen caminaban por aquel camino de piedra que se adentraba en el mar. Al final del camino una piedra piedra hacia de islote. Los tres se miraron y Criffer dijo :
-Bueno...es tu momento Kutz. Adelante.-
Criffer y el anciano dieron unos pasos atras. Kutzen dejo la maleta que llevaba en el suelo y la abrió. De el saco un precioso laúd. Kutzen se adelanto unos pasos, se alcaro la garganta y se colocó el laud y sus dedos empezaron a danzar. Una suave melodia marcada que hacia que tu mente recorriese un sinuoso bosque de otoño empezó a envolver al bardo, y tras unos minutos tocando su voz empezo a entonar :
-Cuenta una extraña leyenda, que los marineros trasmite sin cesar, hablan de angeles marinos, hablan de princesas del mar. Son leyendas que te incitan a atravesar el mar, mar quesolo te brinda, sueños y libertad. Y todos se adentraron en su espesa y negra niebla, menos yo, un cobarde que tenia miedo a nadar. A todos veia partir, en busca de un mito, pero nadie sabia que, las sirenas no partian jamas. Aparte de cobarde, tambien era erudito, busque a esos angeles sin cesar. Y las leyendas mas extrañas, decian que les habia que cantar, en lugar cercano a la costa, y sus bellos rostros veras...
La voz del bardo se extendia y volaba en todas dirreciones. Pronto, algo entre las aguas se movia. La cabeza de una hermosa joven emergió del agua y sonrió al bardo.

Mercenarios

-Lumi, ¿ los ves bien ?-
Criffer y Luminarien estaban subidos a lo alto de un arbol, los demas habian desaparecido entre las sombras de la noche, y un misterioso grupo de hombres, ataviados con armaduras ligeras y capuchas de tonos verdes estaban cerca de ellos.
-Si, parecen mercenarios, es lo mas posible por esta zona-
-¿ Seran peligrosos ? No podemos arriesgarnos a luchar tu y yo solos, es imposible, son muchos.
El grupo se asentó en un llano cercano al arbol de la pareja, y pudieron ver sus aspectos, era un grupo variopinto.
Todos vestian la misma armadura de cuero y malla de colores verdes, y cada uno armas diferentes. Uno de ellos, el lider al parecer, pues daba ordenes a todos, tenia a su espalda un escudo con un blason y una espada sencilla, a su lado, un hombre bajito miraba velozmente a todos, vigilandolos, y dos dagas decoraban su cintura. No muy lejos, alguien que parecia un semi-gigante de las montañas cercanas , de aspecto afable y guason ayudaba a cojer ramas altas de los arboles para el fuego, y siempre llebaba con el una gran porra de madera. Intentandose escaquearse del trabajo, un joven bromista alegraba la escena con diversas bromas, pero en su espalda cargaba una extraña vara de hierro. Otro de ellos, era un hombre de poco pelo y raza sureña, pues su piel era algo mas oscura, y su arma, un baston de doble filo, no era de estas tierras.
Sin embargo, los mas extrabagantes eran los siguientes. Dos orcos, uno de ellos, con cuerpo algo mas pequeño de lo normal dejaba un mangual junto a un arbol, y el otro, mas grande, fuerte y bruto afilaba un enorme sable de sierra sentado en una roca. Nuestro tercer personaje extrabagante del grupo, era un goblin, que correteaba de un lado para otro ayudando en todo lo que podia.
Tras analizar a todos, Criffer y Luminarien se miraron, y tras bajar la cabeza y acomodarse, decidieron esperar, asta que apareciesen sus amigos, o encontrasen el momento de escapar.

La batalla en la cima de las Tormentas

Beghuil, junto a Nevellium y Garzborg, miraba a traves de un gran cristal fijandose en si Criffer bajaba de la cima de la montaña.
Entonces Garzbog dijo :
-Todavia no lo he entendido del todo, ¿ por que tiene que subir asta ahí arriba ?-
Nevellium se giró, pero no podia hablar de la preocupacion. Pero Beghuil si contestó :
-Es una prueba de los inkros, de que trata, y cual es el resultado, no lo se. Bien sabras que los inkros son una raza incognita y extraña, sus secretos estan bien guardados en su ciudad en los cielos, y muy pocos han tenido la oportunindad de estar ahi. Ahora, solo toca esperar que el muchacho baje, y nos diga todo lo que ha pasado. Y por lo que sé, asta eso, pueden pasar dias, tal vez semanas, y si no baja...tocará subir a por...lo que quede de el.-
Nevellium se giró alarmada ante las palabras y soltó :
-¿Criffer puede morir ahí arriba ? Voy a subir, no podemos dejar que le pase nada- 
Sin embargo, al girar sobre si misma para salir por la enorme puerta de madera, se encontro con uno d elos inkros, un enorme hombre pajaro, con un gran plumaje pardo, con grandes ojos amarillentos y brillantes, un pico afilado y una faccion fuerte, serena he impasible, y con una voz aguda dijo :
-Nadie puede salir asta que el Heroe vuelva.-
Sin embargo, no fué lo peor, a lo lejos, un enorme graznido gutural rompio el silencio que los rugidos del viento creaban, y tras el, una explosion. Todos se giraro para mirar por el ventanal y una sombra enorme, seguida de otra mas pequeña, acompañadas de grandes trozos de roca caian volando montaña abajo. Nevellium se volvió a girar pero el inkro dijo :
-Nadie puede salir de aqui.-
Unos minutos de sonoro silencio pasaron. Nevellium, sentada en una silla, se removia intranquila, Garzbog jugueteaba con una de sus hachuelas entre las manos, y Beghuil, junto al ventanal, volvio a romper el silencio :
-Criffer sabia a que se enfretaba, sabia que era peligroso, que podia morir callendo por la montaña, o por algun peligro peor.-Unas luces de color llama atravesaron el cielo, rugidos, grazidos y mas llamas-Y sin embargo ahi está, luchando contra el viento.
Todos miraron por el ventanal, y un enorme dragón morado y un gran pajaro con el plumaje que parecia hierro pulido, se enfrentaban en un salvaje combate aereo.

La magia del bosque.

-¿ Quien...eres...?
Esa extraña voz seguia arrastrandome entre la multitud de elfos, locos, por que el cenit de la gran celebracion de revitalizacion.
¿ Donde me guiaba ? No queria ir, pero era tan...apacible, encantadora, susurrante, poderosa...brusca. 
Abri mis ojos, y ante mi estaba el Arbol Madre del bosque. El espiritu del bosque me habia guiado asta allí. Mi cuerpo ardia, la cabeza me iba a explotar, y en mi espalda, la piel empezo a arderme como si me marcaran con el hierro mas candente sacado de las llamas de Voltairos. Me quite la camisa tan rapido como pude, y unos extraños dibujos brillaban en mi espalda, una figura, de un gran dragon brillaba con aspecto amenazante y tiritante. Mi mente dejo de ser mia.
Los elfos cercanos pararon, dejaron su bebida, sus cuerpos, su musica, sus bailes, y las miradas se centraron en mi. En como mi cuerpo se derrumbo, se movió con espasmos y se volvio a levantar, y mi mirada ya no era humana. Un sinuoso brillo plateado se alojó en mis ojos, mi mis manos empezaron a ser garras escamadas, y mi cara alargada y colmilluda, y alas y una alargada cola pinchuda aparecieron tras de mi. Entonces no era Criffer, el innesperado Heroe, al que tenian en frente, si no a un dragon adolescente, que rugió escupiendo llamas, y con torpes aleteos se abrió paso entre las ramas del Arbol Madre, y huyó por los cielos.

Las Esencias.


Que causará mas desconcierto que aquello que hay despues de la muerte. Sin duda, todos conocen a Gnaidin, Voltairos, Zeilen y Schereida, que estuvieron entre los vivos desde el principio de los tiempos, pero ¿ y aquellos que no estaban en el plano de los vivos ? Mis queridos oyentes, me refiero a las Esencias. Que son, os preguntareis muchos, locuras, pensareis otros, una gran verdad, direis unos pocos, pero, ellas, o ellos, son un realidad, como lo soy yo en este momento. Esencias... ¿ que son exactamente ? son eso mismo, una esencia de algo, una existencia, un espiritu han dicho muchos, pero, yo creo, que son simplemente...un ente. Algo que existe, que no se puede ver, ni tocar, pero que esta aqui, ahora imsmo rodeandonos, y que ahora mismo os explicare. Lo primeor es lo primero : hace miles de años, cuando nuestros dioses nos crearon, se trajeron consigo unos entes de energia, que darian equilibro al mundo, todas y cada una de ellas cooperarian para que todo existiese tal y como es, para que las cosas pasen, empiecen y terminen, todo. Las Esencias eran las siguientes : Alma, la cual, crea y anima todas las almas de cada ser vivo, despues, Vida, la quien, con sus " brazos " daria forma a un alma y la pondria en el mundo de los vivos. Destino, que marcaria un rumbo para cada ser vivo y crearia las dificultades, devenires y premios de el, Tiempo, quien pondria el principio y el fin de cada alma, de su camino, y finalmente, Muerte, quien se encargaria de marcar el final del camino marcado por el tiempo, y de llevar el alma asta donde todas descansan.
Como os he dicho, todas deben de ayudarse entre si, para mantener el equilibrio de la existencia. Estos cinco entes, por lo que aparecen en antigus escritos y codices, se encuentran en otro plano, al igual que los dragones de Zelian que algunos habitan en su propio plano, al igual que los elementales, etc. Pero a lo que iba, estos entes, en su propio plano, ejercen todas sus acciones y mantienen el equilibrio de la existencia. ¿ Asta aqui bien no ? Por que ahora empezaremos a hablar sobre la incidencia de las Esencias en la sociedad. Entre muchas sociedades que se dedican a ellas en exclusividad, a algunos en particular. Tenemos el caso de la nacion de los kreptos, Kretharian. Sin duda todos habeis oido hablar de ellos, si no, no se como os abrian dejado entrar en la universidad, pero bueno. Pues bien, los kreptos siguen fielmente a las Esencias, y lo que se llama el Circulo d ela vida, el comiendo y el fin guiados por las Esencias. Mira, aque se rie alegremente, ¿ eres kreptho no ? si, facciones fuertes y mente despierta, es raro veros como estudiantes pero sin duda sois de los mejors. Pues dime chaval, que puedes decirnos de tu pueblo, de sus creencias basadas en el ambito...
Egden Cogart - Clase sobre las Esencias - Universidad

Palabras desde el Destierro.

El dia es amargo y solitario, la noche es fria y triste.
Desde los confines del tiempo y el espacio, en un lugar donde tan solo, los que clasifican de locos, han oido hablar, lugar donde tan solo los Ajusticiadores saben donde estan. ¿ Que es este lugar, mas que una prision eterna e imperecedera, donde no ay momento para morir, pues no hay necesidades mundanas, no hay nada, mas que fina hierbainsensible a la mano de un simple mortal. Carcel eterea. Aqui errante, caminando en el borde del abismo entre Vida y Muerte, donde Luz y Oscuridad juegan conmigo, donde el Destino y el Tiempo se han parado para mi, donde mi Alma se conserva en una carcel de cristal. ¿ Y que mas me queda ? Aceptar y redimir la vida de clausura en los abismos del mundo.
Mi mente me atormenta en cada momento, con el rumor d elas olas, el meced de las ojas al viento, los labios de un amor triste y cruel, el fragor de una batalla ansiando muerte y sangre. 
Y que mas queda, que redimirme, y arrepentirse. Errores y dolor. Quisiera salir de aqui para perdir perdon, y recordar al mundo en venganza quien fuí yo : Garzbogh´Relart, el maestro Demonio

Clases en la Universidad

-Y que mas decir que no se halla dicho ya sobre ella...¿ Alguna pregunta mas sobre Lapislázuli?- 
Egden Cogart, maestro de historia de la universidad hablaba sobre una de las legendas andantes de todo Hylassgetian. La leyenda habla sobre una feerica, un hada que recorrio el mundo y los dioses le concedieron el don de la inmortalidad y de ver todas y cada una de las cosas que existen bajo y sobre la tierra.
Criffer supo entonces que debia de hacer, si queria completar su busqueda deberia encontrar una leyenda. La idea le parecio a todos demasiado descabellada y absurda, pero aun asi esperaron a que el maestro terminase su clase. Cuando salió, Criffer le pidió que le hablase sobre ella, todo lo que se supiese. Enorme fue el chasco del muchacho, al saber que no se sabia nada de donde podria ser su actual ubicacion, en el remoto caso de que existiera, y de ser asi, llegar asta el no seria nada facil, pues una maga de tan alta categoria como era Lapislázuli no se esconderia en una simple cueva. Criffer caviló la idea, y pregunto si podia acceder a os archivos de la biblioteca y buscar el mismo la informacion junto al resto de sus compañeros, a los cuales arrastró.

En las profundidades del Mecanismo

Criffer no podia creer lo que veia. Tras abrirse esas extrañas puertas como si de ellas tirase un gran golem vio una ciudad, una gran e inmensa ciudad. Y era extrañamente fantastica. Era, como si todos los engranajes y estructuras de todos los molinos y ruedas estubiesen allí congregados, formando inmensas maquinas que movian otros artilugios, transportaban a aquellos humanoides y todo ello mientras resonaba de fondo los chillidos del vapor y el metal. Tras el la puerta se cerró, pero poco le importaba, pues un extraño felino metalico casi lo arrolla. Tras levantarse del suelo, Criffer se encamino hacia el interior de la ciudad.

Cancion Shuzt´kalih


Dicen las leyendas, que un dia tu alma convirtio, que tu vida fue otra, que tu suerte acabo. Pero lo que de verdad fue, es que te entregaste al amor, amor extraño y cruel, amor a bestia fue. Recorriste mil caminos y suplicaste a una deidad, que cambiease tu aspecto y tu alma mortal, pediste ser bestia, y a la luna aullar, pediste ser lobo y en la noche danzar. Buscaste a tu amor y le hiciste recordar, quien eras, quien fuiste, y volviste a amar. Desde ese dia tu amor y tu bailais en en el infinito sin parar, vuestas almas iguales, ahora os podeis amar. No fuiste el unico entre los tullos, pues consagraste hijos sin cesar, poblaste una tierra y razas llegaran. Siglos de vida, pues ahora ya no eres mortal creaste una estirpe de guerreros animal, y bajo tu antigua lengua llegaste a nombrar : Shuzt´kalih, los de alma animal. Milenios despues tus bastagos poblan esta tierra como iguales a los demas, toda clases de animales son, toda clases de bestias seran, pero conviven en armonia y todas las noches bailan al compas, y gritan : si eres bestia, baila conmigo una noche mas.

La mano de la muerte.


El muchacho no daba credito a lo que veia. La joven druida volava hacia atras tras recibir la espantosa explosion magica. Unos segundos antes de precipitarse por el vortice negro unos ojos blancos y muertos miraron al joven. El chico se abalanzo para agarrarla pero tropezo y callo de rodillas. Undido en lagrimas, no se inmuto cuando unos grandes brazos lo rodearon y lo llevaron a traves de las ruinas de Hetchlass. El no se dio cuenta, pero sus compañeros lucharon con dificultad para salir de alli. Y lo consiguieron por suerte, pues el anciano mago consigui abrir un portal que los llevó a varias horas de camino de las ruinas. Cuando el muchacho se sento junto a un arbol, unos ojos amarillos lo atrajeron hacia el y lo inudó con un ardiente abrazo lleno de miedo y dolor. Al poco consiguió calmarse, y una anciana voz se le acerco y le dijo :
-Criffer---muchacho, mirame. Ya no se puede hacer nada, a muerto.- La voz del anciano sonaba rota y dolorida-
Criffer solto un desgarrador grito, grito que imploraba muerte.

Los ojos del mundo.

Cuenta la leyenda, que cuando aun los dioses caminaban por el mundo, un hada recorria la tierra de uno al otro confin, para ver todos y cada uno de sus rincones y secretos. Los dioses, maravillados por el afan de la feerica por su creacion, decidieron recompensarla. En uno de los sueños reparadores de el hada, Gnaidin, Señora de la Vida se le apareció. Esta le hablo y le dijo :
-Por tu aprecio a este mundo, y tu afan de querer verlo en su plenitud, te concederé esa habilidad, y para que puedas hacerlo durante tood el tiempo que te plazca, la inmortalidad. 
Cuando despertó, los ojos negros profundos del hada tenian un extraño brillo azulado. Despues de eso, la feerica se fue a uno de los puntos mas altos de la tierra, y desde allí se dedicó a contemplar el mundo, todo lo que paso, pasa, y pasara, asta el dia que se canse de mirar, y a sido asi, desde hace cientos de años. Ella, sabe todo lo que a pasado, y todo lo que pasa, pues ella todo lo ve. Su escondite, es uno de los mayores secretos del mundo, perdido ya en los confines de la tierra. El hada, con el paso de los siglos, paso a llamarse Los ojos del mundo, aunque su verdadero nombre era Lapislázuli.

Reflejos en el espejo

Beghuil animó al chico a hacercarse al espejo. Este se hecho un poco hacia atras y se centro en el muchacho y en el espejo. A los pocos segundos, notó el hechizo que recorria al muchacho y enseguida se sorprendio. Una sombra, pequeña al principio, emergió de la espalda del muchacho, esta, poco a poco se fue agrandando, tomando una extraña forma, una forma alada. Sin darse cuenta, la sombra se revolvió en el aire y se tranformó en un inmenso dragon, y de sombra paso a ser llama. Toda a estancia se inundo en fuego y calor, calor que hizo alejarse a algunos elfos y elfas. El dragon rugió atronando la sala y haciendo alejarse al personal aun mas. De repente, el muchacho se movio, y el dragón desaparecio en una voluta de luz. El muchacho se movio hacia el espejo. La sala entera exploto en jubilo ante el suceso, ahora, estaba claro de quien se trataba el muchacho, y todos se alegraban por ello, mire a la reina y a la princesa, ambas con cara de asombro, antes de que el mucacho se girase, anodadado, sin darse cuenta de que su tiempo se habia parado unos minutos mientras el dragón se manifestaba.

El espejo de Lapislázuli

La reina y el maestro Beghuil se situaron a ambos lados del espejo de Lapislázuli. Este, como le habian explicado, era capaz de ver la esencia y la naturaleza verdadera de que se postrase ante el. Crifer, a unos metros del espejo, giro la cabeza un momento, y vio a multitud de elfos, todos con ojos analiticos, pensadores y alegres, como si esperasen que pasase algo extraordinario. Entre ellos, al lado derecho estaba Nevellium, con la mirada pensativa fijada en el muchacho. Beghuil llamo a Criffer, y el y la reina dieron unos pasos hacia delante, y se colocaron tras el muchacho. La reina le pidio que avanzase unos pasos. Los siguientes momentos fueron algo confusos. Al hacercarse al espejo, sintio como si un hechizo magico de gran poder recorriese toda su esencia. Despues, como si algo de gran poder saliese de su cuerpo, estubo a punto de caer al suelo de espaldas. Tras eso, gritos y exclamaciones, risas, y aplausos sonaron tras su espalda. El miro al espejo seguia tan impasible y solitario, con su sola imagen reflejada en el. Criffer se giro rapidamente esperando ver algo, pero, solamente vioa los mismo que antes habia, felices, charlando alegremente entre si. Se fijo en la cara sorprendida de la Reina y de Nevelium. Sin embargo, Beghuil sonreia complacido, mientras miraba al muchacho. Criffer no sabia que habia pasado, pero esperaba una explicacion rapida de los ultimos minutos.

Ojos ciegos, música.

Una musica, lenta y triste inundaba la estancia, grande, inmensa con un escenario inmenso en el centro, en la pared mas alejada. La sala, con casi oscuridad perpetua, estaba ocupada por una persona, en el centro del escenario, bajo un tenue foco. El muchacho uso sumagia, y se volvio todo lo invisible que puedo. Con cautela se hacercaba al escenario mientras escuchaba aquellas notas que arrancaban el dolor y el cansancio de su cuerpo y alma. Al final, vio al musico, la musico mas bien, y su instrumento. Una muchacha de pelo largo, rubio y muy claro, de piel casi tan clara como la sal, tocaba un gran arpa. Sus dedos de movian, iban y venian entre cuerdas tan majestuosamente que el muchacho se embelesó. El se acerco a ella y la miro de cerca, de repente, ella paro las cuerdas, miro hacia delante y abrio los ojos. Estos, blancos, vacios, inexpresivos...ciegos. Ella suspiro, toco una cuerda y dijo : Agradezco a los oyentes, pero aun no ver con mis ojos, sigo " viendote ". Asi que dime...¿ quien es el que me acompaña esta noche ?-
Criffer se asustó, pero enseguida sonrio y se mostró. La chica sonrio, volvio a cerrar lo ojos, agacho la cabeza y volvio a tocar, no sin antes decir :
-Deja que vea y purifique tu alma.
La musica empezo a envolver la estancia de nuevo, y a la vez al muchacho, a su esencia, su alma.

Un paso hacia delante.


-No...no puede ser...-La elfa estaba histeria, llorosa, enfada, triste... arrodillada en el suelo y tampandose la cara mientras gemia de dolor-No...¡ No... !-Y el grito se ahogó en el aire...
El gruddalo sostenia el cuerpo del muchacho, de sus ojos, por primera vez llorosos, caian lagrimas de color marfil oscuro. El viejo mago estaba sentado en una piedra, su baston en el suelo, y su gorro doblado en el suelo. Una loba blanca como el invierno aullaba sobre una gran piedra. Un orco, apollado en una gran arbol miraba al horizonte con ojos de tristeza. El muchacho, sobre los brazos del gruddelo parecia dormir, su rostro reflejaba serenidad y tranquilidad. Su cuerpo ahora inmobil, reflejaba las heridas de una larga batalla.
En otro lugar mas lejano de lo que cualquier mortal pudiese imaginar si quiera, en un plano donde converjen los sueños y los muertos, un muchacho se levantaba del suelo, desorientado y energico, sentia su cuerpo, pero ahora no sentia dolor, no sentia trabas fisicas, pero su cuerpo seguia ahí. De repente sintio algo, como si algo, o alguien la llamase. Dudando de su situacion, el muchacho comenzó a andar en la primera direccion que su instinto de pidio, buscando camino bajo una leve niebla.

Los caminos de piedra

Tambores. De lejos se oia una gran masa de tambores a la vez. Conforme nos adentrabamos en la cueva el sonido era mas fuerte. Gritos, ahora se oian gritos tambien, pero no de dolor ni guerra, si no de...animos y fista. Estaba ansioso por ver a los gruddelos, esos seres rocosos que habitaban en lo profundo de la montaña. Al llegar vimos una puerta entre abierta, y al abrirla completamente todo se aclaró. Era una grandisima estancia cavada en la roca, con escaleras y cuestas en muchos sitios y llenos de antorchas, ahora apagadas. Seguimos el griterio, y bajando un poco por un lateral, encontramos un pasillo que conducia a otra habitacion. En ella, haba decenas de los gruddelos, apiñados y gritando con sus puños en alto. Eran impresionantes. Altos, fuertes y de voz grave y se notaba que su cuerpo estaba echo de piedra. Algunos marones, otros grises, negros...Pero sin duda, el mas impresionante era el que seguro era su jefe. Aun mas grande y fuerte que ellos, con una melena de piedra tras de si, subido a una plataforma mas alta, y ahora miraba hacia mi. Me sentia intimidado, pero los gritos de los demas me despertaron, miré al maestro un momento. Y corri hacia un lado, di un salto y me subi sobre una piedra. Lo que todoa animaban era un combate en un tatami, combate entre dos grubbelos, combate de pura fuerza bruta. Pero no eran a golpe limpio, si no que trataban de derribarse a empujones y cojiendose entre ellos, solamenet derribar. Me sentia exaltado. En unos minutos el combate termino, el que gano era llamado Ydegrinan. Tenia una "cicatriz" en el ojo derecho. El jefe dijo:
-Aqui tenemos al ganador de este año.
Todos vitorearon y gritaron su nombre. El jefe continuó:
-Si muchachos, pero ahora sin duda tenemos asuntos igual de importantes, tenemos una gran visita- Mientras miraba a adonde yo estaba.
Todos los de la sala me miraron. De repente, la roca sobre la que estaba empezo a moverse, y me lanzo hacia alante, y fui recojido por alguien, y este me lanzo asta la plataforma donde estaba su jefe. El, me agarro en vuelo, me miro a los ojos, que parecian dos rubies, y sin dejar de hacerlo dijo:
¡ He aqui un Heroe !. Bienvenido a la Ciudad de Piedra.
Tras unos segundos de incomodo silencio, todos gritaron y rieron.

En las Camaras de Coral

No sabia que me esperaba tras esa puerta, era todo tan...extraño. Mas de lo normal. Ella estaba tras de mi, agarrando mi brazo, por primera vez en mucho tiempo tenia miedo. Greshia y el maestro estaban a mi lado, mirandome con preocupacion. Mirando a Nevellium le pedi que soltara mi brazo. Y di un paso al frente. A partir de ese momento estaba solo. Alargue mi brazo y empuje la puerta, que cedio facilmente, y me adentre en aquello que los nhiaridos llamaban Mar profundo.

Lobreg O. Lordreal


Lobrég Olleil Lordreal, noble, veterano de guerra y padre de familia.
Lobrég, comandante del ejercito de Ventormenta, casado con Aridia Greth, comerciante de familia, y con tres hijos, de mayor a menor, Nezaree, Criffer y Elliada. Tras muchos años en el campo de batalla, decidio relajarse un tiempo para dedicarselo a sus hijos, pero se lo dedicó mas que nada a Criffer.
Nezaree habia marchado a la ciudad flotante de Dalaran para estudiar los caminos de la magia, en los paramos helados de Rasganorte, y Elliada seguia su mismo camino estudiando en casa con los antiguos tomos magicos de su hermana mayor.
Lobrég enseñó a Criffer el arte de la lucha, tanto con las manos desnudas como con diversas armas, tacticas de combate y demas formas de ganar en combate.
Los años pasaron y Criffer marchó de casa en busca de su propia aventura. Con solo Elliada en casa, quien marcharia en unos meses despues, Lobrég tenia poco que hacer en casa, ya que su mujer se ausentaba en muchas ocasiones por trabajo. Con nada mas que hacer, cojió su vieja armadura y su fiel arma y volvió a su puesto de comandante en el ejercito. En su primera y proxima batalla en los campos de Arathi, descubrió que su hija mayor estaba entre sus compañeros de batalla.
En la batalla, padre e hija luchaban codo con codo barriendo multitudes de enemigos, pero una gran cantidad de magia calló sobre ambos, recibiendo la muchacha un golpe al proteger a su padre mortal.
Loco y dolorido por la perdida de su hija, Lobrég comenzo el estudio, entre todos los libors de ambas hijas sobre los muertos y los espiritus, para intentar recuperar a su hija. Su locura fue consumiendo su cuerpo, alma y cordura. Los intentos de disuasion de amigos, sacerdotes, y esposa fueron en vano. Al poco tiempo Lobrég cojió el sobrenombre de El Impio. Con ansia de saber como recuperar a su hija, marcho junto a algunos libros, su armadura, ahora maldita y su espada imbuida en la magia negra tras mas poder y sabiduria.
Tres años han pasado, el antes veterano de guerrano de Ventormenta, es ahora conocido como Lobrego el Impio, un espiritu errante que antes buscaba el alma de su hija, y ahora solo ansia poder y venganza contra aquellos que robaron la vida de la misma, y quienes le robaron su feliz vida.