Criffer, Beghuil y Kutzen caminaban por aquel camino de piedra que se adentraba en el mar. Al final del camino una piedra piedra hacia de islote. Los tres se miraron y Criffer dijo :
-Bueno...es tu momento Kutz. Adelante.-
Criffer y el anciano dieron unos pasos atras. Kutzen dejo la maleta que llevaba en el suelo y la abrió. De el saco un precioso laúd. Kutzen se adelanto unos pasos, se alcaro la garganta y se colocó el laud y sus dedos empezaron a danzar. Una suave melodia marcada que hacia que tu mente recorriese un sinuoso bosque de otoño empezó a envolver al bardo, y tras unos minutos tocando su voz empezo a entonar :
-Cuenta una extraña leyenda, que los marineros trasmite sin cesar, hablan de angeles marinos, hablan de princesas del mar. Son leyendas que te incitan a atravesar el mar, mar quesolo te brinda, sueños y libertad. Y todos se adentraron en su espesa y negra niebla, menos yo, un cobarde que tenia miedo a nadar. A todos veia partir, en busca de un mito, pero nadie sabia que, las sirenas no partian jamas. Aparte de cobarde, tambien era erudito, busque a esos angeles sin cesar. Y las leyendas mas extrañas, decian que les habia que cantar, en lugar cercano a la costa, y sus bellos rostros veras...
La voz del bardo se extendia y volaba en todas dirreciones. Pronto, algo entre las aguas se movia. La cabeza de una hermosa joven emergió del agua y sonrió al bardo.
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