lunes, 3 de septiembre de 2012

En las profundidades del Mecanismo

Criffer no podia creer lo que veia. Tras abrirse esas extrañas puertas como si de ellas tirase un gran golem vio una ciudad, una gran e inmensa ciudad. Y era extrañamente fantastica. Era, como si todos los engranajes y estructuras de todos los molinos y ruedas estubiesen allí congregados, formando inmensas maquinas que movian otros artilugios, transportaban a aquellos humanoides y todo ello mientras resonaba de fondo los chillidos del vapor y el metal. Tras el la puerta se cerró, pero poco le importaba, pues un extraño felino metalico casi lo arrolla. Tras levantarse del suelo, Criffer se encamino hacia el interior de la ciudad.

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