Craig se levantó a media noche. Con cuidado de no despertar a su dama, recogió las pocas pertenencias que tenia allí. Rondó por el castillo hasta que llegó a los sótanos. Allí se paró y hablo en voz alta.
-Lo siento mucho mi princesa, pero te mentí. Al despertar yo no estaré aquí así que...prolongaré tu sueño unas semanas, hasta que la guerra acabe. Espero que puedas perdonarme, pero es por un bien mayor. Nuestro bien..
Craig, desolado y lloroso se agachó sobre sus fardos, y de uno de ellos sacó un extraño cristal opaco, de color blanco. Este tenia una extraña forma de corazón. La dejó en el suelo y empezó a murmurar extrañas palabras, arrodillado frente a el. Unos minutos después se levantó y miró a su alrededor.
Funcionaba,
La sala se estaba empezando a llenar de escarcha. Se estaba congelando todo. El artefacto congelaría todo el castillo, sumiendo a sus habitantes en un sueño del que no podrían despertar. Y, con un poco de suerte, no se habrían dado cuenta de nada hasta hacerlo.
-Lo siento mucho pequeña...volveré. Te lo aseguro. Volveré y podremos vivir tranquilos y felices.
Recogió todas sus cosas y se marchó de alli. Lo mas rapido que pudo. Sin mirar atras.
Momentos antes. La princesa despertaba. Se extrañó de que su amado no estuviera en cama, asi que fué a buscarlo. Se puso una manta por encima, y cogió la caracola. Craig le había puesto un cordel para que pudiese llevarla en el cuello.
Buscó en los baños, en las cocinas, en la biblioteca, en la armería Quiso salir a los establos, pero hacia frío y no llevaba ropa de abrigo. Así que fue a la sala del trono.
Allí se sentó en el gran trono. Se acurrucó, y se puso a tararear una cancion que Craig le enseñó. Era una cancion algo soez y burda. Una cancion de pueblo, una cancion que sabian todos los niños de bajo escalafon. A ella le encantaba.
De pronto, sonrío. Sonrío como cuando planeaba alguna tratada de pequeña. Era una sonrisa picarona y divertida.
Sacó la caracola de debajo de su vestido, y susurró junto a ella "elte", y pegó la caracola en su oreja.
Cerró los ojos y escuchó tranquilamente, mientras un agradable sueño empezaba a abrazarla.
La princesa Lillium calló bajo el hechizo y durmió, quedando en el aire las ultimas palabras de su amado.
miércoles, 23 de enero de 2013
domingo, 13 de enero de 2013
Caracolas cantarinas.
Una luna mas tarde de lo que habia previsto, Craig llegó al castillo de su princesa. Y con los dos regalos que habia prometido. El sol se estaba poniendo.
El hombre llamó a la puerta. Y una voz al otro lado le invitó a pasar.
Una chica hermosa, con una larga melena de color madera recogida en una adornada trenza, estaba apoyada en el marco de la ventana, escribiendo.
-Llegas tarde. Muy tarde.-Miró hacia atras, severa.
-Lo siento muchisimo, mi lady. Tuve algunos problemas en la vuelta.-
Craig se acercó poco a poco hacia ella, y dejó sobre la cama una caja. Ella volvió a hablar, sin apartar la mirada del papel.
-¿ Tienes heridas ? ¿ Te has roto algo ? Espero que vuelvas de una sola pieza.
-Tranquila. Algunos arañazos, algunas contusiones, un brazo en cabestrillo...
Ella hizo ademan de moverse, pero frunció el ceño y dejó papel y pluma en una mesilla, pero siguió mirando por la ventana.
El volvió a caminar hacia ella, mientras la princesa contestaba:
-¿ Y pretendes marchar a la guerra así ? No pienso dejarte salir de entre estos muros hasta que estés totalmente recuperado.
El, desde atrás, pasó las yemas de sus dedos por las costillas, bajo las axilas de ella. Esta, se estremeció y echo la cabeza hacia atrás para mirarle, y el aprovechó para besarle en el cuello. Y se besaron.
-Te he echado de menos amor.- Dijo ella sonriendo, con su cabeza apoyada en su hombro.
-Y yo a ti, pequeña. Y yo a ti....
A la mañana siguiente, tras comer algo y aprovechar unas horas juntos, Craig abrió la caja que habia traido. En ella, dos caracolas del tamaño de un gajo de manzana, brillaban con luz tenue. Uno con luz morada, y el otro con luz azulada.
-Escoge uno, donde guardarás el mensaje que es para mi.
Y ella cogió la caracola de luz morada.
-Ahora, tienes que decir "Laed" muy cerca de la caracola. A partir de que lo hagas, todo lo que digas se quedará grabado. Cuando termines, di "saiz". ¿ Estas preparada, o quieres un momento para pensar ?
Ella la miró con el ceño fruncido.
-¿ Que te crees que he estado haciendo estas tres ultimas lunas a parte de esperarte ? Idiota...
Cerró los ojos, cogió y exhaló aire varias veces, y empezó.
-Laed.-Silencio- Hola mi Craig, mi Rey. Cuando estes escuchando esto, espero que estés bien, y no en un mal momento en el que estés dandolo todo por perdido, o peor, temiendo morir. Espero que no te hayas olvidado de mi, de mis labios, ni de mis ojos. Espero que no hayas olvidado que te quiero, y que te necesito aqui conmigo. Sin tí, estas paredes y estos muros son mas frios. Mucho mas frios. Me prometiste que volverias, y espero que vuelvas, echo todo un heroe de tu tierra, y con las menos heridas posibles, pero si las tienes, yo me ocuparé de ellas. Craig, te echo muchisimo de menos, ahora, que no te has ido, y mientras estés escuchando esto, que ya no estaras. Espero ansiosa tu vuelta, tal y como me prometiste. Te quiero, mi Rey. Saiz.
Ella se quitó una lagrima de la mejilla que le había caído mientras hablaba. El se aguantó.
-¿ Como se escucha lo que uno graba ?
-Te la acercas a los labios y dices "elte".
-Mmm...Bueno. Pues te toca- Dijo entregandole la caracola.
Craig sonrió.
-Lo siento princesa, pero yo ya grabé el mio.
-¿ Como ? ¿ En el azul ? ¿ Y como sabes que yo elegiría la morada ?
-Por que sabes perfectamente que me encanta el color morado.-Decia sonriendo, mientras le entregaba a la chica la caracola.- Escuchalo cuando de verdad necesites recordarme.
-Entonce...
-Shh- Le cortó el. - No digas mas. -
Y la besó-
-Amor, dime que te quedarás mucho tiempo aqui...
-Yo...
-Por favor...
-Está bien...te lo prometo...Mañana por la mañana, cuando despiertes, seguiré aqui.
El hombre llamó a la puerta. Y una voz al otro lado le invitó a pasar.
Una chica hermosa, con una larga melena de color madera recogida en una adornada trenza, estaba apoyada en el marco de la ventana, escribiendo.
-Llegas tarde. Muy tarde.-Miró hacia atras, severa.
-Lo siento muchisimo, mi lady. Tuve algunos problemas en la vuelta.-
Craig se acercó poco a poco hacia ella, y dejó sobre la cama una caja. Ella volvió a hablar, sin apartar la mirada del papel.
-¿ Tienes heridas ? ¿ Te has roto algo ? Espero que vuelvas de una sola pieza.
-Tranquila. Algunos arañazos, algunas contusiones, un brazo en cabestrillo...
Ella hizo ademan de moverse, pero frunció el ceño y dejó papel y pluma en una mesilla, pero siguió mirando por la ventana.
El volvió a caminar hacia ella, mientras la princesa contestaba:
-¿ Y pretendes marchar a la guerra así ? No pienso dejarte salir de entre estos muros hasta que estés totalmente recuperado.
El, desde atrás, pasó las yemas de sus dedos por las costillas, bajo las axilas de ella. Esta, se estremeció y echo la cabeza hacia atrás para mirarle, y el aprovechó para besarle en el cuello. Y se besaron.
-Te he echado de menos amor.- Dijo ella sonriendo, con su cabeza apoyada en su hombro.
-Y yo a ti, pequeña. Y yo a ti....
A la mañana siguiente, tras comer algo y aprovechar unas horas juntos, Craig abrió la caja que habia traido. En ella, dos caracolas del tamaño de un gajo de manzana, brillaban con luz tenue. Uno con luz morada, y el otro con luz azulada.
-Escoge uno, donde guardarás el mensaje que es para mi.
Y ella cogió la caracola de luz morada.
-Ahora, tienes que decir "Laed" muy cerca de la caracola. A partir de que lo hagas, todo lo que digas se quedará grabado. Cuando termines, di "saiz". ¿ Estas preparada, o quieres un momento para pensar ?
Ella la miró con el ceño fruncido.
-¿ Que te crees que he estado haciendo estas tres ultimas lunas a parte de esperarte ? Idiota...
Cerró los ojos, cogió y exhaló aire varias veces, y empezó.
-Laed.-Silencio- Hola mi Craig, mi Rey. Cuando estes escuchando esto, espero que estés bien, y no en un mal momento en el que estés dandolo todo por perdido, o peor, temiendo morir. Espero que no te hayas olvidado de mi, de mis labios, ni de mis ojos. Espero que no hayas olvidado que te quiero, y que te necesito aqui conmigo. Sin tí, estas paredes y estos muros son mas frios. Mucho mas frios. Me prometiste que volverias, y espero que vuelvas, echo todo un heroe de tu tierra, y con las menos heridas posibles, pero si las tienes, yo me ocuparé de ellas. Craig, te echo muchisimo de menos, ahora, que no te has ido, y mientras estés escuchando esto, que ya no estaras. Espero ansiosa tu vuelta, tal y como me prometiste. Te quiero, mi Rey. Saiz.
Ella se quitó una lagrima de la mejilla que le había caído mientras hablaba. El se aguantó.
-¿ Como se escucha lo que uno graba ?
-Te la acercas a los labios y dices "elte".
-Mmm...Bueno. Pues te toca- Dijo entregandole la caracola.
Craig sonrió.
-Lo siento princesa, pero yo ya grabé el mio.
-¿ Como ? ¿ En el azul ? ¿ Y como sabes que yo elegiría la morada ?
-Por que sabes perfectamente que me encanta el color morado.-Decia sonriendo, mientras le entregaba a la chica la caracola.- Escuchalo cuando de verdad necesites recordarme.
-Entonce...
-Shh- Le cortó el. - No digas mas. -
Y la besó-
-Amor, dime que te quedarás mucho tiempo aqui...
-Yo...
-Por favor...
-Está bien...te lo prometo...Mañana por la mañana, cuando despiertes, seguiré aqui.
Despedida
-Sabes princesa, he oído que en los mares del sur hay unas conchas de unos animales marinos, que formulando unas palabras, guardan en su interior las palabras que dices. Y después puedes hacer que las repita cuanto quieras.
Ella, tumbada en su cama, quedó sorprendida a la par que maravillada. Era justo la reacción que buscaba. Sus ojos brillando, ella sonreía La expresión de la que el estaba enamorado.
- ¿ Enserio ? Vaya, ¡ seria genial tener una ! Para guardar el cantar de los pájaros o el sonido del viento, o el de cuando me cantas por las noches o me lees historias.
Craig sonrío. Le encantaba verla así de feliz.
-Nos se las que podré conseguir...son muy raras. Pero yo quiero encontrar dos.
-¿ Por que dos ?- Dijo ella extrañada.
Craig intentó no perder la sonrisa, pero aun así, ella lo notó.
-¿ Que es lo que te pasa, mi Rey ? Por favor, cuéntamelo.
El, que no podía negarle nada habló:
-Princesa, busco dos de esas conchas, para grabar un mensaje que será para el otro.
-¿ Por que quieres hacer eso ?- Preguntó ella, pero ya sabia la respuesta - Te vas...te vas...y no vas a volver...-Ella comenzó a sollozar - Por favor...por favor mi amor...No te vayas...
-Princesa...tendré que irme. La guerra llega a mi tierra y tengo que defenderla...
Ella se puso de pié y gritó.
- ¡ No ! ¡ Morirás ! ¡ Te perderé y me quedaré sola... !
Y comenzó a llorar desconsoladamente sobre la cama.
Craig, destrozado por verla así, se acerco a ella y la abrazó.
-Pequeña...volveré...te lo juro, por nosotros dos.
-Solo nosotros dos...
-Solo nosotros dos.
-Prométeme lo...
-Te lo prometo. Por todas las historias que te he contado, y las que me faltan por contar. Por nuestro amor.
Y ella lloró.
Un rato después, Craig se cambíó. Se puso su ropa de viaje y se echó el arma al hombro.
-¿ Enserio te tienes que ir ya, mi Rey ? - Dijo ella, desconsolada.
-Si pequeña. Cuanto antes me vaya, antes volveré. Volveré antes de dos lunas. Para traerte mi regalo.
-Y después irás a la guerra...- Lo miró serio, como jamas lo habia echo- Te juro, que si no vuelves de la guerra buscaré a alguien que arrastre tu alma de mentiroso hasta esta habitación.- Dijo mientras se levantaba de la cama- Te lo digo ahora, y te lo diré cuando vuelvas, y antes de marcharte. Te lo diré tres veces.
Y lo abrazó. Tan fuerte como pudo. Tan cerca como sus ropas le dejaban. El la rodeó con sus brazos, mientras le olia el pelo y le deslizaba la nariz por el cuello. Ella lo miró a los ojos y le besó. Como si fuera el primero. Como si fuese el ultimo. Cuando terminaron, el besó su frente y se giró para marcharse, pero antes de salir por la puerta oyó a su espalda:
-Te voy a echar de menos...-
Y el, destrozado, contestó :
-Yo ya te estoy echando de menos. Te quiero pequeña...-
Y en el airé quedó colgado:
-Y yo a ti, mi Rey.
jueves, 10 de enero de 2013
Castillo de hielo.
El viento apretaba cada vez mas, este arrastraba nieve y voces en lo lejano.
Criffer se había perdido, a su pesar. Estaba empezando a arrepentirse de haber salido del castillo, pero había volado muy lejos. Tanto, que no sabia donde ubicarse. Había perdido la noción del tiempo hace mucho. Tenia la sensación de haber pasado días volando, sin embargo, no estaba cansado.
El largo viaje por fin dio sus frutos, pues a lo lejos empezó a vislumbrar una sombra, algo que emergía del suelo. Criffer agitó mas fuerte sus alas de dragón y aprovechó una corriente descendente
para bajar mas rapido, pero conforme se acercaba el frío y el viento apretaban, como un muro que protege su interior. El frío y el cansancio se apoderaban de el, pero no eran suficientemente fuertes para para a un dragón. En unos minutos pasó el vendaval . El muchacho observó su hallazgo. Un enorme castillo recubierto de hielo _____ ante el. El viento se habia calmado. Tanto, que comparado con el muro de viento que había atras ahora mismo parecia inexistente. Solo habia una puerta. Había sobrevolado la zona y tan solo había una puerta. Un gran portón de madera maciza recubierta de una gruesa capa de hielo. Le iba a tocar quitarla si quería pasar. Se postro ante ella. Era imponente, pues la estructura de hielo le daba un aspecto bastante extraño. Empezó a exhalar fuego. Una gran rafaga roja y morada salia de sus fauces derritiendo la gran cantidad de hielo. En unos segundos un enorme charco de agua caliente inundaba toda la entrada, derritiendo el hielo. Siguió así unos minutos hasta que la mayor parte de la madera estuvo sin hielo. Haciendo acopio de sus fuerzas, empezó a empujar el gran portón con sus garras, hasta que está empezó a ceder. Tras el pequeño espacio en el que se observaba el interior, vio nieve y hielo en la sala. Y en su interior, era solamente eso. Con un esfuerzo mas y ayudandose de sus alas consiguió abrir la puerta y apartar la nieve del suelo y la puerta ya se movia mas facilmente. Al pasar la dejó casí cerrada. Dentro una gran sala, que parecia que hubiese sido un gran salon en otro momento, estaba cubierta de hielo y nieve. Pero habia algo mas fuera de lo normal en todo aquello, una extraña aura magica, una presencia rondaba por allí. Y habia algo mas extraño aun. En todas las salas. En las habitaciones, en los pasillos, en la cocina. Decenas de estatuas de hielo invadian el castillo. Era dificil saber si lo que habian dentro eran personas, pues el hielo era casi opaco, de un azul celeste blanquecino. Pero aquello no le inquietaba. Al menos no tanto como quien le vigilaba desde las sombras. Fuese lo que fuese estaba en todos lados, era una presencia que lo protegía todo. Y era muy palpable. Criffer corrió entre los pasillos buscando la fuente de ese poder, Y un pasillo se cerró ante el con muro de hielo, un elemental de hielo apareció a su espalda e intento atravesarlo con uno de sus afilados brazos, pero cuando atacó Criffer ya habia saltado. Desde el aire arrojó una andanada de fuego sobre el elemental, y este, con la mitad del cuerpo evaporada cayo al suelo y se destrozó.
Si aquello era algún tipo de defensa o trampa, era muy pobre. Miró al final del pasillo. Una puerta cubierta de hielo, como las demás, pero tras ella estaba la fuente de poder. Intentó atravesar con su mente la barrera que habia, pero le era imposible.
Criffer se había perdido, a su pesar. Estaba empezando a arrepentirse de haber salido del castillo, pero había volado muy lejos. Tanto, que no sabia donde ubicarse. Había perdido la noción del tiempo hace mucho. Tenia la sensación de haber pasado días volando, sin embargo, no estaba cansado.
El largo viaje por fin dio sus frutos, pues a lo lejos empezó a vislumbrar una sombra, algo que emergía del suelo. Criffer agitó mas fuerte sus alas de dragón y aprovechó una corriente descendente
para bajar mas rapido, pero conforme se acercaba el frío y el viento apretaban, como un muro que protege su interior. El frío y el cansancio se apoderaban de el, pero no eran suficientemente fuertes para para a un dragón. En unos minutos pasó el vendaval . El muchacho observó su hallazgo. Un enorme castillo recubierto de hielo _____ ante el. El viento se habia calmado. Tanto, que comparado con el muro de viento que había atras ahora mismo parecia inexistente. Solo habia una puerta. Había sobrevolado la zona y tan solo había una puerta. Un gran portón de madera maciza recubierta de una gruesa capa de hielo. Le iba a tocar quitarla si quería pasar. Se postro ante ella. Era imponente, pues la estructura de hielo le daba un aspecto bastante extraño. Empezó a exhalar fuego. Una gran rafaga roja y morada salia de sus fauces derritiendo la gran cantidad de hielo. En unos segundos un enorme charco de agua caliente inundaba toda la entrada, derritiendo el hielo. Siguió así unos minutos hasta que la mayor parte de la madera estuvo sin hielo. Haciendo acopio de sus fuerzas, empezó a empujar el gran portón con sus garras, hasta que está empezó a ceder. Tras el pequeño espacio en el que se observaba el interior, vio nieve y hielo en la sala. Y en su interior, era solamente eso. Con un esfuerzo mas y ayudandose de sus alas consiguió abrir la puerta y apartar la nieve del suelo y la puerta ya se movia mas facilmente. Al pasar la dejó casí cerrada. Dentro una gran sala, que parecia que hubiese sido un gran salon en otro momento, estaba cubierta de hielo y nieve. Pero habia algo mas fuera de lo normal en todo aquello, una extraña aura magica, una presencia rondaba por allí. Y habia algo mas extraño aun. En todas las salas. En las habitaciones, en los pasillos, en la cocina. Decenas de estatuas de hielo invadian el castillo. Era dificil saber si lo que habian dentro eran personas, pues el hielo era casi opaco, de un azul celeste blanquecino. Pero aquello no le inquietaba. Al menos no tanto como quien le vigilaba desde las sombras. Fuese lo que fuese estaba en todos lados, era una presencia que lo protegía todo. Y era muy palpable. Criffer corrió entre los pasillos buscando la fuente de ese poder, Y un pasillo se cerró ante el con muro de hielo, un elemental de hielo apareció a su espalda e intento atravesarlo con uno de sus afilados brazos, pero cuando atacó Criffer ya habia saltado. Desde el aire arrojó una andanada de fuego sobre el elemental, y este, con la mitad del cuerpo evaporada cayo al suelo y se destrozó.
Si aquello era algún tipo de defensa o trampa, era muy pobre. Miró al final del pasillo. Una puerta cubierta de hielo, como las demás, pero tras ella estaba la fuente de poder. Intentó atravesar con su mente la barrera que habia, pero le era imposible.
jueves, 3 de enero de 2013
____
Elofer, con sus seis elegidos a a la espalda, en lo alto de lo que mas tarde se llamo El Pico de los Siete Fuegos, dijo :
-Yo, Elofer, que antes era Craig, elegido por Anuin de la Luz, os he buscado y elegido a vosotros. Mirad lo que los engendros del Destructor ha hecho en nuestro mundo. Lo ha sumido en el caos y en la destrucción.
Elofer se calló. Se hizo el silencio, por que ellos no hablaban, y en cambio el viento empezó a rugir.
Aquel, que para los demás era un extraño, y a la vez, eran extraños entre ellos, volvió a hablar.
-Os he elegido, por que nuestras tierras, nuestras ciudades, nuestros hermanos, necesitan ser salvadas. Nuestros Dioses ya no están entre nosotros, y los Héroes no pueden solos.
Cerrad los ojos, por que vosotros seréis los primeros y los únicos De ahora en adelante seréis _____, sobre vuestros hombros pesará la justicia, y siempre actuareis por el bien mayor. Tendréis la fuerza y e poder para hacerlo. Llevareis en vuestras manos la fuerza del destino, tendréis alas, para surcar el mundo hasta los problemas. Llevareis el fuego de la esperanza en vuestros corazones, y este os permitirá que os vean quienes queráis, y cuando deseéis. Vuestros ojos serán reflejo de quienes sois, pues su color se tornará a lo que seréis de ahora en adelante.
Elofer, que antes era Craig, hijo de Tome, se giró hasta los que ahora eran sus hermanos. Los siete, iluminados por el fuego de la esperanza, recibían las alas de los _____. Sus ojos cerrados, y en su faz, tranquilidad.
Elofer, que ahora solo era un ____, y antes no había sido nada se acercó al primero de ellos.
-Tu, Lean, que eras hijo de guerreros, y optabas por la muerte, ahora eres Feron, tus ojos reflejarán el fuego, y poseerás la llama de la guerra. Abre los ojos hermano- Y al hacerlo, unos ojos llameantes como el mismo fuego iluminaron en el atardecer.
- Tu, que eras Elara, hija del bosque, ahora eres Ina, tus ojos serán del color de las ojas de primavera, y sobre tus manos estarán la fuerza de la tierra y la naturaleza.- Y al abrir los ojos, las plantas bajo sus pies se volvieron fuertes y crecieron.
-Tu, que eras Wert, y deseabas haber nacido pájaro serás Ophel, tus ojos serán del color del acero, y los vientos del mundo te acompañarán siempre.- Y al abrir los ojos, las corrientes de aire se pararon, y volvieron aun mas fuertes, empujando al mundo.
-Tu, que deseas mantener tu nombre, seras Anian de Merrill, y tus padres se sentiran orgullosa de ti. Tus ojos reflejarán el mar, y ayudaras a hombres y mujeres como tus padres a sobrevivir en alta mar.- Y al abrir los ojos, los cauces de los ríos cercanos aumentaron, y nubes de lluvia aparecieron, y comenzaron a apagar los fuegos de la destrucción.
-Tu, que eras Kog´mot, traidor a tu raza maldita, mantendrás tu nombre, para que todos sepan lo que fuiste, y lo que ahora eres. Tus ojos serán ciegos, pero velarás por la magia del mundo y verás a través de ella.- Y al abrir los ojos, no tenia iris, y el Velo se rasgó, y sobre sus hombros empezó a posarse la materia primigenia del mundo.
Y cuando acabó en ellos cinco, solo faltaba una mas. Elofer la miró, con los ojos cerrados, pues sabia que su destino era mas duro, y mayor que el de los demás.
-Tu, que eras Marian, hija de reyes, ahora no tendrás nombre. Todos te conocerán por Guardiana. Serás una Eterea y una ____ , y tu destino será ayudar a las Esencias en sus deseos para con el bien mayor de nuestro mundo. Como etérea, no tendrás los mismos ojos que los demás si nos los propios de lo que ahora eres, y como tal, veras mas, y mas allá de lo que el resto veremos.- Y conforme hablaba, Marian, que ya no tenia nombre, cambió, y su cuerpo parecía de cristal. Y por su interior corría la magia pura.
Y ahora, todos desnudos, pues eran ____ y el frio y la carne ya no les eran importante, esperaban a Elofer.
Entonces, el que ahora era Ferón habló :
-Hermano, y tu, ¿ de que color son tus ojos ?
Y se hizo el silencio de nuevo. Elofer, que se habia dado la vuelta, hacia el horizonte, bajo la cabeza. Se giró hacia sus hermanos y abrió los ojos.
Sus ojos, que eran completamente morados, de un oscuro casi maligno, no contenian ni un de blanco. Y Elofer habló de nuevo.
-Yo, que era Craig, un Héroe casi muerto, y que sufrí los males del mundo y de la destrucción ahora soy Elofer, portador de la Llama Negra, y sobre mi pesan los males del mundo.
Los ____, que ahora entendian mas que cualquiera, se agitaron, y gritaron, y se sorprendieron. Pues sabian que llevaba sobre sus hombros una carga tan oscura como el mismo Mal.
Y Anian de Merrill, que siempre habia echo todo lo posible por ayudar a los demas, saltó, casi gritando :
-¡ Hermano ! Por favor, dejame llevar a mi esa carga. Dejame cargar con la malicia del mundo.
Y Élofer, que sonreia debido a que sus elegidos eran justo lo que tenían que ser, dijo :
-No hermana, este es mi destino. Es mi carga, y mi redención. Este es el deseo de nuestros Creadores.
Y ninguno mas hablo sobre la carga de Élofer.
Y entonces Élofer pidió a sus hermanos que abrieran sus alas, y uno a uno lo hicieron.
Ferón extendió unas alas de fuego. Ina, que ahora era de la Tierra, extendió unas alas echas de ramas y hojas grandes como escudos. Ophel, que quería ser pájaro abrió unas grandes alas de plumas doradas. Anian de Merrill abrió sus alas, echas de coral y agua. Kog´mot, que había sido orco antes, llevaba a su espalda unas alas de magia, brillantes. La Guardiana, que no necesitaba alas para volar, pero las tenia, las desplegó, y sus alas era de hueso cristalino, y sus plumas eran tan etéreas como ella. Élofer, que ahora era Martirio y Suplicio, desplegó sus alas. Alas de sombra y temor. Alas de miedo y oscuridad. Las alas que verían sus enemigos antes de morir, pues ahora Élofer no tenia piedad con nadie, y ejercería siempre el bien mayor.
Los que ahora eran ____ saltaron al vacío y con la fuerza de sus nuevas alas marcharon a la batalla mientras Elofer gritaba :
-¡ Hermanos, ahora ____ ! ¡ Marchad a donde os dicta el corazón ! ¡ Haced sabed a todos quienes son los ___ ! ¡ Pues vosotros sois mis enviados, y yo soy enviado vuestro ! ¡ Luchad ! ¡ Luchad por el bien mayor !
Sus ojos miraron a su destino, y cada ____ marchó a las esquinas del mundo.
-Yo, Elofer, que antes era Craig, elegido por Anuin de la Luz, os he buscado y elegido a vosotros. Mirad lo que los engendros del Destructor ha hecho en nuestro mundo. Lo ha sumido en el caos y en la destrucción.
Elofer se calló. Se hizo el silencio, por que ellos no hablaban, y en cambio el viento empezó a rugir.
Aquel, que para los demás era un extraño, y a la vez, eran extraños entre ellos, volvió a hablar.
-Os he elegido, por que nuestras tierras, nuestras ciudades, nuestros hermanos, necesitan ser salvadas. Nuestros Dioses ya no están entre nosotros, y los Héroes no pueden solos.
Cerrad los ojos, por que vosotros seréis los primeros y los únicos De ahora en adelante seréis _____, sobre vuestros hombros pesará la justicia, y siempre actuareis por el bien mayor. Tendréis la fuerza y e poder para hacerlo. Llevareis en vuestras manos la fuerza del destino, tendréis alas, para surcar el mundo hasta los problemas. Llevareis el fuego de la esperanza en vuestros corazones, y este os permitirá que os vean quienes queráis, y cuando deseéis. Vuestros ojos serán reflejo de quienes sois, pues su color se tornará a lo que seréis de ahora en adelante.
Elofer, que antes era Craig, hijo de Tome, se giró hasta los que ahora eran sus hermanos. Los siete, iluminados por el fuego de la esperanza, recibían las alas de los _____. Sus ojos cerrados, y en su faz, tranquilidad.
Elofer, que ahora solo era un ____, y antes no había sido nada se acercó al primero de ellos.
-Tu, Lean, que eras hijo de guerreros, y optabas por la muerte, ahora eres Feron, tus ojos reflejarán el fuego, y poseerás la llama de la guerra. Abre los ojos hermano- Y al hacerlo, unos ojos llameantes como el mismo fuego iluminaron en el atardecer.
- Tu, que eras Elara, hija del bosque, ahora eres Ina, tus ojos serán del color de las ojas de primavera, y sobre tus manos estarán la fuerza de la tierra y la naturaleza.- Y al abrir los ojos, las plantas bajo sus pies se volvieron fuertes y crecieron.
-Tu, que eras Wert, y deseabas haber nacido pájaro serás Ophel, tus ojos serán del color del acero, y los vientos del mundo te acompañarán siempre.- Y al abrir los ojos, las corrientes de aire se pararon, y volvieron aun mas fuertes, empujando al mundo.
-Tu, que deseas mantener tu nombre, seras Anian de Merrill, y tus padres se sentiran orgullosa de ti. Tus ojos reflejarán el mar, y ayudaras a hombres y mujeres como tus padres a sobrevivir en alta mar.- Y al abrir los ojos, los cauces de los ríos cercanos aumentaron, y nubes de lluvia aparecieron, y comenzaron a apagar los fuegos de la destrucción.
-Tu, que eras Kog´mot, traidor a tu raza maldita, mantendrás tu nombre, para que todos sepan lo que fuiste, y lo que ahora eres. Tus ojos serán ciegos, pero velarás por la magia del mundo y verás a través de ella.- Y al abrir los ojos, no tenia iris, y el Velo se rasgó, y sobre sus hombros empezó a posarse la materia primigenia del mundo.
Y cuando acabó en ellos cinco, solo faltaba una mas. Elofer la miró, con los ojos cerrados, pues sabia que su destino era mas duro, y mayor que el de los demás.
-Tu, que eras Marian, hija de reyes, ahora no tendrás nombre. Todos te conocerán por Guardiana. Serás una Eterea y una ____ , y tu destino será ayudar a las Esencias en sus deseos para con el bien mayor de nuestro mundo. Como etérea, no tendrás los mismos ojos que los demás si nos los propios de lo que ahora eres, y como tal, veras mas, y mas allá de lo que el resto veremos.- Y conforme hablaba, Marian, que ya no tenia nombre, cambió, y su cuerpo parecía de cristal. Y por su interior corría la magia pura.
Y ahora, todos desnudos, pues eran ____ y el frio y la carne ya no les eran importante, esperaban a Elofer.
Entonces, el que ahora era Ferón habló :
-Hermano, y tu, ¿ de que color son tus ojos ?
Y se hizo el silencio de nuevo. Elofer, que se habia dado la vuelta, hacia el horizonte, bajo la cabeza. Se giró hacia sus hermanos y abrió los ojos.
Sus ojos, que eran completamente morados, de un oscuro casi maligno, no contenian ni un de blanco. Y Elofer habló de nuevo.
-Yo, que era Craig, un Héroe casi muerto, y que sufrí los males del mundo y de la destrucción ahora soy Elofer, portador de la Llama Negra, y sobre mi pesan los males del mundo.
Los ____, que ahora entendian mas que cualquiera, se agitaron, y gritaron, y se sorprendieron. Pues sabian que llevaba sobre sus hombros una carga tan oscura como el mismo Mal.
Y Anian de Merrill, que siempre habia echo todo lo posible por ayudar a los demas, saltó, casi gritando :
-¡ Hermano ! Por favor, dejame llevar a mi esa carga. Dejame cargar con la malicia del mundo.
Y Élofer, que sonreia debido a que sus elegidos eran justo lo que tenían que ser, dijo :
-No hermana, este es mi destino. Es mi carga, y mi redención. Este es el deseo de nuestros Creadores.
Y ninguno mas hablo sobre la carga de Élofer.
Y entonces Élofer pidió a sus hermanos que abrieran sus alas, y uno a uno lo hicieron.
Ferón extendió unas alas de fuego. Ina, que ahora era de la Tierra, extendió unas alas echas de ramas y hojas grandes como escudos. Ophel, que quería ser pájaro abrió unas grandes alas de plumas doradas. Anian de Merrill abrió sus alas, echas de coral y agua. Kog´mot, que había sido orco antes, llevaba a su espalda unas alas de magia, brillantes. La Guardiana, que no necesitaba alas para volar, pero las tenia, las desplegó, y sus alas era de hueso cristalino, y sus plumas eran tan etéreas como ella. Élofer, que ahora era Martirio y Suplicio, desplegó sus alas. Alas de sombra y temor. Alas de miedo y oscuridad. Las alas que verían sus enemigos antes de morir, pues ahora Élofer no tenia piedad con nadie, y ejercería siempre el bien mayor.
Los que ahora eran ____ saltaron al vacío y con la fuerza de sus nuevas alas marcharon a la batalla mientras Elofer gritaba :
-¡ Hermanos, ahora ____ ! ¡ Marchad a donde os dicta el corazón ! ¡ Haced sabed a todos quienes son los ___ ! ¡ Pues vosotros sois mis enviados, y yo soy enviado vuestro ! ¡ Luchad ! ¡ Luchad por el bien mayor !
Sus ojos miraron a su destino, y cada ____ marchó a las esquinas del mundo.
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