Antes de partir en uno de los próximos dias, me gustaría dejar
una breve constancia. Una historia, para mi hijo.
Me llamo Lobreg Ollaiel Lordreal. Nací y crecí en Álbeon,
capital del Imperio Agrón. Me crié en el seno de una familia acaudalada, en
parentesco de sangre con el actual, en ese momento, rey Hax Beliard. El mismo
linaje que lleva reinando a todos los reinos humanos desde que se data la
historia. Varias generaciones atrás, una mujer Lordreal se casó con el sucesor
al trono Beliard. No hay mucho más que explicar sobre ello.
Mi niñez y adolescencia fueron llenadas de instrucción para
que yo fuese un buen noble y un buen soldado. Tenía que seguir el camino de mi
padre.
Tu no sigas el mío, hijo.
Fui a la universidad, a la par que me instruía
en el combate en los cuarteles. Cuando terminé mi formación académica, me
apunté al ejército bajo las ordenes de un comandante nerrano. Me instruyó de
forma constante y dura. Mi margen de error era nulo.Era el
guerrero mas bravo y temible que yo haya visto jamás. Incluso cuando perdió la
mano y se puso aquel implante de acero, seguía siendo uno de los guerreros más
extraordinarios.
Me caía bien, pero jamás se
lo dije.
No por ser mi padre un teniente, me iba a escaquear de la
guerra. Todo lo contrario. Mi padre quería que mi nombre fuese recordado. Y así
lo hice.
Hice que mi nombre fuese alabado, temido y odiado.
El nombre siempre es importante. Lo más importante.
Mucho antes de todo eso, me hice amigo del actual rey Levan
Beliard. Amigos inseparables. Prácticamente, crecimos juntos. Fuimos juntos a
la universidad y nos alistamos juntos. Sin embargo, el tenía que ocuparse de su
preparación como futuro rey. Hijo mio,
si lees este texto, quiero que se lo entregues también a él.
Nuestros caminos
se separaron, pero seguimos viéndonos.
Unos años después conocí a tu madre. Fue todo muy inesperado,
pero tratándose de ella, sabrás que no se puede estar preparado por lo que podría
hacer. Aunque ella siga sin reconocerlo, nos enamoramos desde el primer
momento.
Ella me salvo la vida, aunque esa historia ya la conoces, ella la ha
contado muchas veces…