El viento apretaba cada vez mas, este arrastraba nieve y voces en lo lejano.
Criffer se había perdido, a su pesar. Estaba empezando a arrepentirse de haber salido del castillo, pero había volado muy lejos. Tanto, que no sabia donde ubicarse. Había perdido la noción del tiempo hace mucho. Tenia la sensación de haber pasado días volando, sin embargo, no estaba cansado.
El largo viaje por fin dio sus frutos, pues a lo lejos empezó a vislumbrar una sombra, algo que emergía del suelo. Criffer agitó mas fuerte sus alas de dragón y aprovechó una corriente descendente
para bajar mas rapido, pero conforme se acercaba el frío y el viento apretaban, como un muro que protege su interior. El frío y el cansancio se apoderaban de el, pero no eran suficientemente fuertes para para a un dragón. En unos minutos pasó el vendaval . El muchacho observó su hallazgo. Un enorme castillo recubierto de hielo _____ ante el. El viento se habia calmado. Tanto, que comparado con el muro de viento que había atras ahora mismo parecia inexistente. Solo habia una puerta. Había sobrevolado la zona y tan solo había una puerta. Un gran portón de madera maciza recubierta de una gruesa capa de hielo. Le iba a tocar quitarla si quería pasar. Se postro ante ella. Era imponente, pues la estructura de hielo le daba un aspecto bastante extraño. Empezó a exhalar fuego. Una gran rafaga roja y morada salia de sus fauces derritiendo la gran cantidad de hielo. En unos segundos un enorme charco de agua caliente inundaba toda la entrada, derritiendo el hielo. Siguió así unos minutos hasta que la mayor parte de la madera estuvo sin hielo. Haciendo acopio de sus fuerzas, empezó a empujar el gran portón con sus garras, hasta que está empezó a ceder. Tras el pequeño espacio en el que se observaba el interior, vio nieve y hielo en la sala. Y en su interior, era solamente eso. Con un esfuerzo mas y ayudandose de sus alas consiguió abrir la puerta y apartar la nieve del suelo y la puerta ya se movia mas facilmente. Al pasar la dejó casí cerrada. Dentro una gran sala, que parecia que hubiese sido un gran salon en otro momento, estaba cubierta de hielo y nieve. Pero habia algo mas fuera de lo normal en todo aquello, una extraña aura magica, una presencia rondaba por allí. Y habia algo mas extraño aun. En todas las salas. En las habitaciones, en los pasillos, en la cocina. Decenas de estatuas de hielo invadian el castillo. Era dificil saber si lo que habian dentro eran personas, pues el hielo era casi opaco, de un azul celeste blanquecino. Pero aquello no le inquietaba. Al menos no tanto como quien le vigilaba desde las sombras. Fuese lo que fuese estaba en todos lados, era una presencia que lo protegía todo. Y era muy palpable. Criffer corrió entre los pasillos buscando la fuente de ese poder, Y un pasillo se cerró ante el con muro de hielo, un elemental de hielo apareció a su espalda e intento atravesarlo con uno de sus afilados brazos, pero cuando atacó Criffer ya habia saltado. Desde el aire arrojó una andanada de fuego sobre el elemental, y este, con la mitad del cuerpo evaporada cayo al suelo y se destrozó.
Si aquello era algún tipo de defensa o trampa, era muy pobre. Miró al final del pasillo. Una puerta cubierta de hielo, como las demás, pero tras ella estaba la fuente de poder. Intentó atravesar con su mente la barrera que habia, pero le era imposible.
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