domingo, 13 de enero de 2013

Caracolas cantarinas.

Una luna mas tarde de lo que habia previsto, Craig llegó al castillo de su princesa. Y con los dos regalos que  habia prometido. El sol se estaba poniendo.

El hombre llamó a la puerta. Y una voz al otro lado le invitó a pasar.
Una chica hermosa, con una larga melena de color madera recogida en una adornada trenza, estaba apoyada en el marco de la ventana, escribiendo.

-Llegas tarde. Muy tarde.-Miró hacia atras, severa.

-Lo siento muchisimo, mi lady. Tuve algunos problemas en la vuelta.-

Craig se acercó poco a poco hacia ella, y dejó sobre la cama una caja. Ella volvió a hablar, sin apartar la mirada del papel.

-¿ Tienes heridas ? ¿ Te has roto algo ? Espero que vuelvas de una sola pieza.

-Tranquila. Algunos arañazos, algunas contusiones, un brazo en cabestrillo...

Ella hizo ademan de moverse, pero frunció el ceño y dejó papel y pluma en una mesilla, pero siguió mirando por la ventana.
El volvió a caminar hacia ella, mientras la princesa contestaba:

-¿ Y pretendes marchar a la guerra así ? No pienso dejarte salir de entre estos muros hasta que estés totalmente recuperado.

El, desde atrás, pasó las yemas de sus dedos por las costillas, bajo las axilas de ella. Esta, se estremeció y echo la cabeza hacia atrás para mirarle, y el aprovechó para besarle en el cuello. Y se besaron.

-Te he echado de menos amor.- Dijo ella sonriendo, con su cabeza apoyada en su hombro.

-Y yo a ti, pequeña. Y yo a ti....

A la mañana siguiente, tras comer algo y aprovechar unas horas juntos, Craig abrió la caja que habia traido. En ella, dos caracolas del tamaño de un gajo de manzana, brillaban con luz tenue. Uno con luz morada, y el otro con luz azulada.

-Escoge uno, donde guardarás el mensaje que es para mi.

Y ella cogió la caracola de luz morada.

-Ahora, tienes que decir "Laed" muy cerca de la caracola. A partir de que lo hagas, todo lo que digas se quedará grabado. Cuando termines, di "saiz".  ¿ Estas preparada, o quieres un momento para pensar ?

Ella la miró con el ceño fruncido.

-¿ Que te crees que he estado haciendo estas tres ultimas lunas a parte de esperarte ? Idiota...

Cerró los ojos, cogió y exhaló aire varias veces, y empezó.

-Laed.-Silencio- Hola mi Craig, mi Rey. Cuando estes escuchando esto, espero que estés bien, y no en un mal momento en el que estés dandolo todo por perdido, o peor, temiendo morir. Espero que no te hayas olvidado de mi, de mis labios, ni de mis ojos. Espero que no hayas olvidado que te quiero, y que te necesito aqui conmigo. Sin tí, estas paredes y estos muros son mas frios. Mucho mas frios. Me prometiste que volverias, y espero que vuelvas, echo todo un heroe de tu tierra, y con las menos heridas posibles, pero si las tienes, yo me ocuparé de ellas. Craig, te echo muchisimo de menos, ahora, que no te has ido, y mientras estés escuchando esto, que ya no estaras. Espero ansiosa tu vuelta, tal y como me prometiste. Te quiero, mi Rey. Saiz.

Ella se quitó una lagrima de la mejilla que le había caído mientras hablaba. El se aguantó.

-¿ Como se escucha lo que uno graba ?

-Te la acercas a los labios y dices "elte".

-Mmm...Bueno. Pues te toca- Dijo entregandole la caracola.

Craig sonrió.

-Lo siento princesa, pero yo ya grabé el mio.

-¿ Como ? ¿ En el azul ? ¿ Y como sabes que yo elegiría la morada ?

-Por que sabes perfectamente que me encanta el color morado.-Decia sonriendo, mientras le entregaba a la chica la caracola.- Escuchalo cuando de verdad necesites recordarme.

-Entonce...

-Shh- Le cortó el. - No digas mas. -

Y la besó-

-Amor, dime que te quedarás mucho tiempo aqui...

-Yo...

-Por favor...

-Está bien...te lo prometo...Mañana por la mañana, cuando despiertes, seguiré aqui.

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